Hay un altar cerca de aquí
un lugar en mi país
donde se olvidan las ventanas
las escaleras y las cartas.
Hay un lugar en donde mi mente
se mezcla con el viento
con tu cuerpo y con el tiempo,
lo siento.
Hay un lugar entre cuarzos
llaretas y caballos
entre sentimientos cercanos
al amor por la noche y su manto.
En ese lugar hay millones de estrellas
y yo cómo una,
ilumino, en ese lugar como ninguna.
En ese lugar no hay dudas
pensamientos que perturban
sólo lo inmenso del tiempo
del brillante día
y de la absoluta penumbra.
En ese lugar con los muertos
existe una tertulia.
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