Sin máscaras, todo lo que soy, por lo que he vivido y viviré...

23 nov 2011

El breve espacio de la duda

Un coro de espejos se refleja en tu mirada
y se ha posado oscuro el hilo que nos une.
Hay, a veces, sismos en nuestros pies, y cerruchos
que se disponen a circundar nuestros troncos
hiriéndonos de muerte, dejando nuestros cuerpos vacíos.
¿Y qué se puede hacer?
¿Si es una semilla de veneno gris lo que se ha sembrado entre mis tejidos y tendones?
¿Cómo arrancar de raíz, lo que me parece una hortiga urticante dentro de mi alma?

Me encuentro en cuclillas al fondo del cajón.

He debido de perder nuevamente lo que  me soporta. No hablo de muletas.

Dame por favor, viento tibio del verano, una guitarra calmada
en donde pueda reflexionar lo que estoy haciendo,
y encontrar un ungüento para esta úlcera sangrante,
una loción de estrellas y de tiempo
en donde el valor del presente se refleje en una sonrisa mía, cómo siempre.

No..!  No quiero ese llanto..!

Entiendeme, te lo pido.
Y si ese hilo no se esclareciere
recuerda que mis manos estan juntas a las tuyas
y nos volveremos a topar, en algún otro lago,
quizás entre la bruma, en otra mañana de invierno.

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