Sin máscaras, todo lo que soy, por lo que he vivido y viviré...

23 abr 2011

Amiga

Me alegro porque me lo has demostrado
en este lugar frío. En mi refugio no hay mas dudas,
es lo que es.

Que tranquilo es todo cuando las hojas se mueven
porque las miras en paisajes floreados, en paisajes otoñales.
No hay poesias ni tiempo en estos momentos; algunos ojos
somnolientos, algunas murallas hechas con mis manos de tierra
¡con mis manos amarillas! con mis pastos, con mil ríos.

El cuerpo no debe tener ninguna tensión, ni ninguna contractura
porque está tu pelo y sus óleos, porque está la manzana madura
y sus acordes al viento pupulando, haciendo viajes de mariposas
con puntos. Por todo eso estoy feliz. Por las raíces de mi alma 
sumergida en el aire, por mi almohada hundida, marcada gracias 
a tu suave nuca: es la cordillera y su aura, es la oveja y los 
campos de frutillar.

Me has demostrado también que los colores existen y te 
agradecen al mirarlos, que los niños si nos recuerdan en el barro sedoso,
aterciopelado, y aunque sean las nubes quienes nos cubran, es su lluvia
para mí, un te amo, un gracias. No estaba equivocado ¡Que hermoso! 
¡Que alivio!¿Cuando me trajiste? ¿Porque no te escuche antes? 
¿Que me faltaba? En todos los casos, 
agradezco que haya sido ahora y aquí.

Mas aquí que nunca sonriendo está mi reflejo en las cortezas de los sauces y peumos.
Mas aquí que nunca... para tí.

Me alegro por ser la mirada de ese mar olvidado, ese que está al costado de nuestras sienes.

Leideangst sein

Una noche soñe con que caminaba por un camino de tierra, algo pedregoso, algo de arena también tenía, habían rocas grandes y dejaban en la baranda un viento salino y de mar. Habian plantas, algunos arbustos no muy frondosos, mas bien tipos de cactus y aloes. Me tocó saltar una piedra y al caer al otro lado veo una serpiente cerca de mis pantorrilas: roja, atigrada con negros aveces amarillos y me asusté, sólo quería abandonar ese lugar, ese miedo de un posible dolor, miedo de mordeduras veneosas. Me preparé a pisarla, a aplastarla con mis pies y mi fría decisión, y un aire de mariposa se posó en mi pecho tomándome de las orejas, mirando al cielo. No debía matarla, debía dejarla vivir, dejarla ser aún con mi miedo de dolor. Me dí media vuelta aceptando mi destino, abriendo la puerta de mi pieza , contándole a mi mamá.  Me senté y lloré por lo que me pasaría. No me arrepiento de haber continuado.

20 abr 2011

Vuelve

Hay momentos
hay salidas
no queda nada,
no quiero pasos ni jugadas del ajedrez;
luz, cándidos de malos blancos.

Me molestan.

Grises, me estresan los rápidos
y hojas caídas de los árboles,
me cansan sus molestias.

Me molestan.

Amaneceres no hay en sus iris
me irrita, y me duele.

Los amo.

Cortan la vida , o la sacan de raiz
se autoregulan
son dioses
y mueren.

Los desprecio

Rien y juegan como niños.

Quiero estar con ustedes.

Son piedras en el camino, son
el viento que no comprende
porqué se le queman sus hojas,
porqué te alejas de sus musgos,
de sus estrellas.

Grita y salta, canta como nunca, explota y rie, llora
piensa, contempla, quiere, vuelve viento, fluye,
vuelvete tierra, amate. Vuelvete humano.

9 abr 2011

Siempre como los mejores días

Me he siento contento, ya puedo dormir. No es para mí una prisa, es una satisfacción, una de esas, de las que pensamos que no existen, Puedo dejarme fundir con las zampoñas, con las piedras y lápìces, es la hora en que mi cuerpo silbe como lo haría el viento de la cordillera en primavera, como lo harían los condores, como lo harían los niños embarrados.

Me atemorazaba tanto de que esto no existiera, !cuantas vendas, cuanto pasto en los oídos, cuantas cuerdas en las piernas!

He visto la libertad, mi utopía y es tan facil vivirla, he logrado ser libre. Lo siento como nunca. Me siento bien por la idea de que todos los días he aprendido algo, de que he dejado grandes momentos, que le he abierto las puertas a los árboles y al viento.

Siento que me he dado la mano con enredaderas y flores, con caracoles en nuestras mejillas.

Hilo

¿Cómo decirte que te entiendo? ¿Cómo explicarme mejor? Que cuando te contemplo recuerdo mis propios mares llorando mis otoños del pasado. Es casi un mirar hacia atrás, es casi reflejarse en el agua mientras los bosques cantan a tus espaldas, es casi ver un pajaro caer porque le han roto las alas.

Que doliente se sienten las idas a los rincones, que apretadores de estómago son los segundos.