Enfrenté mi miedo, lo invoqué:
- Muestrate! Aquí estoy, indefenso! -con un grito de pensamiento-
Y se mostró.
En ese momento detras de la reja negra, las imagenes osuras, las siluetas se apoderan de la relidad, y me siento como en un museo, como en un zoológico, como un visitante y estudiante de los especímenes que florecen de su propia mente. Primero son los perros, bravos como Rottweilers y sombras, luego mujeres semidesnudas bailando para mí por interés, después presidiarios -en este momento yo cambio y me desdoblo viéndome como un oficial de alto cargo-, aparecen obreros con cascos y arneses, todos agarrados de la reja con ambas manos y mirándome con caras de animales hambrientos. En la zona más oscura, en la que yo más temía una revelación, en lo negro del camino, unas guitarras.
Que extraño, son imágenes algo oscuras... está wenisimo xD
ResponderEliminar