Sin máscaras, todo lo que soy, por lo que he vivido y viviré...

27 jul 2011

Tinte, Amarillo, Verde.

Luz de estrellas,
como yo,
en tierras verdes
con insectos grises,
con sonrisas y sombras
negras.

Vibra perdida
entre caminos de brillo
entre espacios siderales
que se yerguen
desde lo infnito
hacia nosotros
para contemplar
más amaneceres
que semáforos
más rejas para el canario triste
que tuercas
bajo las maquinas
que secretos escondidos
enredados
por la conciencia
del hombre ajeno.

Caminante
del mismo camino,
recepetor
del mismo silbido,
agradezco
los minutos de silencio
que nos hemos merecido
entre tantos zambullidos,
cabildos,
puños y gritos
para contemplar
lo que del cuásar y sol
nos ha salido.

Gracias.

Te amo.

Cuidate consanguíneo antisocial, nos vemos.

19 jul 2011

La estancia de los cuatro árboles

En la línea última de esa pequeña loma
estaban los cuatro árboles en fila,
con un suave fondo
de tono rosado
de atarceder.

Los cuatro árboles siendo ahí
en todo momento
en el sol de la tarde
mientras suenan ruidos de camiones y de motores,
de piedras que saltan,
de gentes que hablan.

Los árboles se miran uno al otro y se saludan;
los perros bostezan.
Y yo por supuesto los contemplo
tan quieto como ellos,
tan amables como su sombra,
tan mecido como sus hojas.

Ellos me sienten y se me abalanzan
con luces doradas, con sonrizas,
con un corazon que no cabe dentro de mí.
¿Es que acaso soy casi el único que siente el paso de la vida en su presente, en su momento?
¿Que nadie más se sumerge en el viento como yo?
Agradezco estar contigo,
que abobinablemente único me sentiría sin tí.

Un momento sin tiempo se deslizó entre mis dedos,
entre mis pulmones,
y yo he sido parte de ese infinito
con mis lagrimales,
a punto, en último suspiro,
en cada segundo,
de rebalsarme.

Los cuatro árboles continuan allí,
vivos,
y yo...
camino sin volver a estos territorios,
a estos barriales grises,
feliz.

Niño

El niño caminó bajo aquel árbol,
su sueño, una nube,
le alegraron el camino en un día de octubre.

Era un camino de tierra, suave y de plácido recorrido, para pasear, siempre con el cielo celeste enfrente, al horizonte. Un camino de cien primaveras se encontraba frente a sus ojos, un camino por  pastos verdes.

10 jul 2011

Nos vamos

Nos vamos
para encontrarnos
para volvernos a ver
en un amanecer
en un camino de serpiente.

Nos vamos
para marearnos
para sentirnos acompañados
cuando nos reencontremos.

Hombre

Hubo un hombre
que se reflejo en lo que escribía
en una mirada vacía
en lo que comprendía.

Tambien hubieron ríos
salinos
bajaban desde la cordillera
desde los altos caminos

no quedaron senderos
ni piedras donde saltar
su corazon de sal
quemaba sus secretos.

Una antorcha se enciende
cuando canta la ocasión.

Ratón volador

Los ratones les gusta volar
son como almibar
suben los árboles como gotas de sal
se retuercen en su soledad

Los aplastan camiones
y agarran las ramas
no son motivos de canciones
anidan en sus troncos viejos.

Fueron y serán ratones
limpios y pulcros
hacen su cama y se lavan los dientes
con agua del río
blanco es el brillo de sus ojos
cuando en vez de madrigueras
construyen sus nidos.