Sin máscaras, todo lo que soy, por lo que he vivido y viviré...

17 oct 2013

Forastero

Yo también tengo normas
pero no son las normas
del catolicismo milenario
ni de la sociedad burguesa.

Son las normas
de los que están abajo,
de los que trabajan,
de los que se ríen a carcajadas sin importarles los modales en la mesa,
de los que hacen el amor en casas ajenas
y llenan de buenas vibras todo el espacio.
De los caminan desnudos
porque nacieron desnudos
de los que son transparentes
aunque caigan mal.

Yo tengo las normas
que surgen del corazón
y no de la mente.

Las normas de lo común
no de lo privado.

Las normas son simples
cuando viene de gente que sueña
sin limites
que sólo es
que no aprendió a moderarse
que sólo es libre.

Ay! de esa persona cuando llega a otras esferas,
pobre de él cuando intenta relacionarse
con ese mundo de pozo séptico
que todo lo encuadra
le da nombre y lo encasilla
¿Que saben del respeto?!
¿Que saben del amor?!
Si humillan al distinto,
si modelan y le ponen montura al caballo
si domestican a los niños.

No hay cabida en ese mundo para gente como yo
pues es demasiado pequeño
para los corazones grandes
para la luz del sol
para la sonrisa eterna
para el ser puro.

Hay un abismo entre esos mundos
y ninguno puede situarse en el otro
entre las normas de los normales
y las normas de los liberados.

Pero hay una diferencia,
hay una que supera a la otra
porque una no encadena
no ata ni amarra,
no odia porque el odio significa un nudo,
por lo tanto sólo disfruta
y deja que el agua
fluya con las piedras.

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