- !Cómo máquina me señalas!
- Pero si lo eres.
- ¡Es que no lo soy!
-¿Y entonces que estás haciendo aquí?
- Me he pedido tiempo prestado.
-¿Para qué?
- Para poder irme de aquí, lejos, donde yo quiera sin jefes ni aslatos, sin ruidos de sirenas ni atochamientos. Dinero, lo necesito. Que triste que siempre me haya sentido diferente, y hago lo que todo el mundo hace.
- Recuerda que no eres el único...
- ¿Debo suponer que eso me hará sentir mejor?
- Quizás. Eso depende de tí. Yo por mi parte he preferido la pobreza económica, pues la ciudad para mí es un punto de inspiración, una grieta gris en donde nazco para hacer brotar colores.
- Te envidio.
- Eso te pasa porque aún, siendo poco anónimo para tí mismo, oscilas entre lo que debes y lo que quieres.
Esta conversación ya la e tenido mas de alguna vez.
ResponderEliminargracias por ser mi hermano
por darme la mano
en momentos tiranos
Te quiero mucho loco !
cuidate, estamos hablando