Una caravana con tamobres
me arrastró entre la feria
entre los cachureos, basuras
utensilios inexplicables,
innecesariedades
de todo tipo.
El bombo y el bajo
me llevaron por el río humano
de la consciencia silenciosa
de los hombres
que a cabeza agachada
se pierden en las cosas.
Un montón barcos
congestionando el puerto
Un montón de hormigas
esquivándose.
Se metieron en nuestros cráneos
los sonidos de las cumbias
bachatas y reggaetones
dando ritmo a la marea.
Risas, conversaciones eternas
entre miles de verduras,
alegría decadente cotidiana
entre historias nunca escritas.